Backend Developer Manager, constructor de sistemas, domador profesional de microservicios y habitante frecuente de Docker Compose. Me gusta construir tecnología elegante, automatizar cosas innecesarias y crear infraestructura casera como si estuviera montando un mini datacenter en una película cyberpunk de bajo presupuesto.
Spring Boot, Batch, arquitectura hexagonal, mensajería, optimización y debugging existencial. Convirtiendo requirements ambiguos en sistemas escalables desde antes de que el café haga efecto.
Docker, WireGuard, Cloudflare, NGINX, AdGuard y suficientes contenedores como para preocupar a cualquier proveedor eléctrico. Infraestructura casera para automatizar cosas que podía hacer manualmente en 3 segundos.
Glassmorphism, widgets flotantes, JavaFX, Swing y experimentos visuales innecesariamente complejos. Porque claramente una app simple necesitaba blur dinámico, animaciones y translucidez.
Bots, IA, automatización y side projects nacidos a las 2 AM. Me gusta conectar cosas que jamás debieron hablarse entre sí… hasta que mágicamente funcionan.
Aprendiendo fotografía mientras descubro que la luz natural humilla cualquier foco barato. Persiguiendo ese momento donde una imagen cuenta más que cualquier especificación técnica.
B.B. King, lluvia, carretera, café cargado y bugs que aparecen solo en producción. El soundtrack oficial de pelear contra logs a medianoche.
Construyendo tecnología para mi familia, mis hijas y la vida diaria. Desde apps de tareas infantiles hasta ideas absurdas que terminan convirtiéndose en proyectos reales.
Liderazgo técnico, mentoring y aprendizaje obsesivo estilo Feynman. Creo firmemente que entender algo de verdad implica poder explicarlo sin buzzwords ni humo corporativo.
“Funciona en mi máquina” — probablemente yo, dos minutos antes del deploy a producción.